Me pudrí arrinconado - Carlos Rocha

Jamas, nunca jamas dolió mas la tinta en el tintero que la pistola en la sien, jamas el olor a vodka empantano tan rápido el hígado. 

Nunca las luces de la ciudad tuvieron tantas sobredosis en tan poco tiempo ni mariaron a tantos incautos dormidos en los cuartos de motel. 

Nunca los ciervos y los búhos se estrellaron contra tantos carros en las avenidas desoladas ni tanta sangre se dono en aceras con golpetazos madrugadores. 

Nunca te vomite por tanto tiempo ni te sentí tan dentro, jamas me caí con tanto entusiasmo ni me quede arraigado en los raspones. 

Jamas, nunca jamas supo la boca tanto a metal ni los dientes de hueso se cayeron tan rápido, jamas se aplastaron tantas flores ni tantos perros orinaron a los encorbatados.

Nunca los espantapájaros se cayeron tan despiertos de los edificios ni los futbolistas rompieron sus piernas con miserable facilidad. 

Nunca se abrieron tantas goteras en mi cabeza como edificio del centro ni se rayo tanto mi mente como pared de baño publico.

Nunca mi cuello y mis ojos quedaron tan blancos por buscarte en las esquinas ni se ahorcaron tan repetidamente mis pupilas con cadenas para bicicletas y esposas de policía, jamas te extrañe tanto. 

Jamas, nunca jamas dolió mas el no olvidarte que no tenerte. Eres la herida que no cicatriza. 

Nada, desahogo - Carlos Rocha

Pasar por los ríos-calles, y no encontrarte es lo común, porque como no tienes ni nombre ni rostro, no te siento. Quizás es a causa de tu falta de existencia o de pronto por mi falta de imaginación, pero no puedo fijar la vista en algo concreto, ha de ser porque tú no eres concreta, porque a pesar de soñarte no existes, eres tan irreal como los temores que tengo. Y si, me sabe a mierda todo, pero no la soledad, es que ella me intimida y me vuelve ciego susurro o sonrisa mueca, es que si no hay quien me entrecomille en sus brazos corro el riesgo de morir olvidado, porque si es que lo que escribo alguien lo llegare a leer algún día a ese alguien se le olvidara, como a mí se me olvido el rostro de mi abuela Concepción, solo lo recuerdo en pedazos cortos y no tan evidentes, ha de ser por eso el miedo típico, el miedo a que nadie me recuerde, a que se me recuerden solamente en pedazos cortos y no tan evidentes. Pero tú no eres ni corta ni evidente siquiera, eres irreal, intangible pero inolvidable, porque no eres más que un deseo, un deseo mío y solo mío, porque de pronto estaré solo cuando se me acaben los libros y cuando se me acabe que escribir, ¿Entonces qué hare? ¿No estarás en ese momento? ¿No aparecerás a decirme que tu no me olvidas? ¿Existirás por fin?

No lo creo, porque eres un sueño, una idea sin técnica ni son ni ton, porque yo te cree y por eso eres perfecta, por eso te amom porque me perteneces y eres mi obra, eres mi reflejo tal como eres, eres enamorarme de mis carencias cubiertas con mi soledad y apretadas todas gracias a mi capacidad de soñar con lo inexistente. Aparece por lo menos esta noche, así me saco todos los putazos que tengo guardados y te los regalo en forma de besos, en forma de sonrisa de formol, en forma de todo lo que tengo.

5 minutos para un lagrimal seco - Carlos Rocha

Mira, ve, camina, perdámonos en la saliva de un elefante, alucinemos con un Woodstock criollo mientras seguimos tirados en el fondo de un apartamento vació con los ojos cerrados. Mira, ve, corre, sueñame muertecito y lleno de espuma en la boca, con los ojos mirándome el cerebro, así te da miedo y no te alejas, y me abrazas y me clavas las uñas en la espalda como montón de arañas subiéndote por la pierna. Si yo peleo es para que nada sea perfecto, para que nos seduzca el caos.

Camino corto y sin magia - Carlos Rocha

Por mujeres como tu es que los hombres como yo se desvelan, tienen ojeras, voz ronca y cabello desordenado. Tu no lo crees, pero yo visto de esa manera tan extraña es porque nunca tengo tiempo de elegir la ropa, por estarte escribiendo poemas groseros en mi pared siempre voy tarde a todo lugar.

Pero no vale de nada mis descuidos personales, porque falta la gota que rebose el vaso, el viento que haga caer la hoja y la pestaña que incline la balanza. Siempre pensé que necesitaba algo para tenerte, magia. Y me di cuenta que necesito la magia porque con magia te haría sentir mariposas, huracanes y elefantes en el estomago, te tendría. Con magia quizás mi lengua fuera mas suelta que mi corazón, de pronto te haría suspirar y me robaras un beso, pero necesito magia, y creo que a lo que la gente llama magia es ser agradable, atractivo e inteligente, con magia la gente como tu debería querer a la gente como yo.

El único problema de todo, es que yo no tengo magia, ni un poco, ni migas, porque lo único que tengo es cariño, pero como que a veces con eso no basta.

Outcast - Carlos Rocha

Outcast - Carlos Rocha

Carlos Rocha.

Carlos Rocha.

Solo y jodido, bien jodido - Carlos Rocha

Esto de estar solo es jodido, muy jodido. Es pudrirse lentamente, comenzar a sacar escamas, plumas y lentejuelas, para poder mutar en alguna cosa que solo sonríe cuando sea necesario y mientas se pone frio.  En el mundo hay aproximadamente siete mil millones de personas, mientras uno sigue solo cuando toma café, pero pasa la misma nube y ¡Pum!Lo pone a uno a pensar en lo que no debería pensar, y más triste y más gris, se pone uno vacio como corazón de rico y bolsillo de pobre.

Y uno se empieza a encabronar porque tampoco hay inspiración, se pone mudo, sin creatividad ni para desahogarse, las grietas del alma comienzan a botar el liquidito que dejaron las personas que pasaron, y uno se friega, se rasga, comienza a cagarse en Vivaldi, a adorar a Bach y Satie, comienza uno a querer ser un ratón, y andar de noche buscando basura, al menos esos no son un “uno” si no un “nosotros” y eso tiene que ayudar.

Ahí es cuando uno comienza a recordar que si hubiese sido mejor jugador ahorita estaría con alguien, pero ya para que, ahora se está solo y debe pensar en alguna mentira rapidita para engañar al corazón y que no piense que hoy también es comida para una sola persona. A uno se le van apagando los ojos pero sin dejar de botar liquidito del alma, y comienza a resignarse y chupar humo como para vomitar. Por eso es que le digo compa, esto de estar solo es jodido, muy jodido.

Voz de tintafuego - Carlos Rocha

Cansados de ser piedra pateada se encontraron en el camino, se miraron fijamente con mas asco que cariño, con la comisura de sus labios untada de mierda. Y encrespando el miedo mutaron el amor, lo convirtieron en fantasma que mata a los que lo recuerdan, como cuando las bestias se convierten en hojas al viento solo para sentir que algo las toca.

Y vinieron y se fueron, en la costa donde todo es más caliente, más calmado, más lento, artos de estar atrapados en pestañas ajenas, tragando saliva de fantasmas. Ella olvido las lunas y el los susurros diarios, cada uno respirando fantasías ajenas,  cada uno en su pantalla de cristal, ella olvidando que el humo mata, el olvidando que pretendía estar alejado, olivándome de que no volvería a escribir por ti.

Me saben a mierda, adiós. - Carlos Rocha

Me sabe a mierda las subidas y las bajadas, las venitas y sus cabronerias.

Me sabe a mierda sus sermones parroquiales sobre la buena vida, de la magnificencia de los pequeños actos, de la bondad, de los poemas. 

Me sabe a mierda la música, los sentidos, los gritos y sus malformadas ilusiones.

Me sabe a mierda la hipocresía y las mentiras, todas las cosas que se inventaron para lograr respirar.

Me sabe a mierda sus trilladas opiniones, su falta de sentido, su exceso de plagio y falta de creatividad.

Me sabe a mierda los pasados, los presentes y los futuros de un montón de muñecos de plastilina que cambiaran de forma con la próxima manotada.

Me sabe a mierda las sonrisas y sus miradas furtivas, todas esas cosas que por la calle me tiran pensando en generar impactos.

Me sabe a mierda los fríos apretones de manos, los conceptos y las prioridades.

Me sabe a mierda los amigos y los enemigos, las sombras, las pestañas que se estrellan contra el pavimento como buscando sonrisas de fantasmas.

Me sabe a mierda los temores, las fallidas búsquedas de compañía en pedazos de carne, las rosas que se regalaron a cadáveres sin nombre.

Me sabe a mierda los corazones convertidos en burdeles por donde pasan todas las putas y los que no saben querer.

Me sabe a mierda el arte y los artistas, la pintura, la complejidad, el amor y el odio.

Todo lo que sus ojos alcancen a divisar, me sabe a mierda, con lo demás me quedo.

Adiós.